Un incendio nocturno e intencionado abrasa el ‘pulmón verde’ de Ponferrada

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El pulmón verde de Ponferrada, el monte Pajariel, ardía de nuevo anoche sin ningún control después de que un incendio se desatara en torno a la localidad de Toral de Merayo hacia las 21.45 horas. Las llamas, sin embargo, volaron rápidamente en cuestión de apenas minutos hacia el interior del monte y empujadas por el viento reinante en la zona avanzaban al filo de las 23.30 horas sobre las pequeñas poblaciones de Valdecañada, Otero y San Lorenzo.

El siniestro, según todas las fuentes consultadas, no existen dudas de que se originó de forma intencionada y de manera alevosa por su hora de comienzo. En las tareas iniciales de extinción se afanaron desde el primer instante todos los efectivos del retén del parque de Bomberos de Ponferrada.

Cuarenta brigadistas

La Junta de Castilla y León también envió de inmediato varias brigadas de ataque terrestre para intentar contener la progresión de las llamas. En total más de cuarenta agentes divididos en tres cuadrillas; dos autobombas y dos bulldozers con los que se trataba de remover el terreno para abrir cortafuegos.

El gran problema es que los medios aéreos de la administración autonómica no se encontraban disponibles para actuar ya a la hora de la noche en la que se desató el incendio y los responsables del operativo temían que el viento pudiera provocar una auténtica catástrofe medioambiental antes del amanecer. El despliegue de medios obligó a cortar incluso el tráfico en la carretera de Ponferrada a San Lorenzo para que éstos pudieran acceder al Pajariel por esa vertiente.

Aunque las llamas al propagarse por la cara Sur del monte no eran visibles especialmente desde el centro de Ponferrada, el resplandor del pavoroso incendio iluminaba anoche todo el firmamento sobre la ciudad y la luna se apagaba casi por completo bajo una intensa nube de humo. Muchos vecinos contemplaban desde sus ventanas o desde la calle el dramático espectáculo entre maldiciones generalizadas. En San Lorenzo, sus habitantes se hallaban todos en la calle, temerosos de que el fuego pudiera aproximarse a las viviendas.

La Junta declaró el nivel 1 de riesgo al superar la superficie arbolada arrasada las 30 hectáreas. Y no se descartaba la llega de la Unidad Militar de Emergencias (UME).

El último gran incendio del Pajariel se produjo el 22 de agosto del 2010 después de cuatro conatos frustrados durante aquel mismo mes.

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