‘The Guardian’ sugiere que España pedirá un rescate de 300.000 millones

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Publicado en Público: De Guindos puede pedir un rescate de 300.000 millones

El ascenso imparable de la prima de riesgo española este pasado lunes, que llegó a tocar un nuevo máximo intradía de 642 puntos básicos, ha encendido todas las alarmas en la Eurozona: hay un temor fundado a que España se esté preparando para solicitar el rescate como país a la Comisión Europea y al Fondo Monetario Internacional. 

La situación vivida en este lunes negro como continuación del pasado viernes, en el que el diferencial entre los bonos españoles a diez años y los bund alemanes superó por primera vez desde la implantación del euro los 600 puntos básicos, ha provocado que el ministro de Economía alemán, Wolfgang Schäuble, pidiera una reunión de urgencia con su homólogo español, Luis de Guindos.  Aunque fuentes del Gobierno español han afirmado que el encuentro estaba previsto desde hace días. En cualquier caso, sobre la mesa estará la situación de la prima de riesgo y la posibilidad de un rescate.

Según el diario británico The Guardian muchos se temen que ese encuentro sea el preludio para que España solicite un rescate de 300.000 millones de euros. El periódico no cita las fuentes de las que ha obtenido la cifra aunque sí se hace eco de que a la petición de auxilio de la Comunitat Valenciana, que el viernes se vio obligada a recurrir al fondo de solidaridad autonómica del Estado -hoy se conoció que necesita 3.500 millones de euros para salvarse- le podrían seguir otras cinco comunidades autónomas.

La noticia es importante porque llega el mismo día en que el propio Schäuble dijera en una entrevista a Bild que “España no será la nueva Grecia“. Lo cierto es que en el caso de tener que ser rescatados, todos los analistas coinciden en que los rescates aplicados a Portugal, Irlanda y la propia Grecia no serían nada en comparación con lo que necesitaría el Gobierno español.

“Lo que comenzó como un rescate bancario tiene toda la pinta de estar dirigiéndose rápidamente hacia un rescate soberano”, dijo el analista Jeremy Stretch al diario, que además recalca que si la economía española termina por hundirse, Italia sería la siguiente ficha del dominó.

Sin embargo, las autoridades españolas y alemanas niegan, de momento, la posibilidad de rescate. Una portavoz del ministro germano, que dijo que desconoce la existencia de un plan para solicitar un rescate para España. “Creemos que las reformas iniciadas por España ayudarán a calmar los mercados”, expresó la portavoz Marianne Kothe, quien agregó que los problemas financieros de las comunidades autónomas “no tenían nada que ver con el acuerdo de rescate para los bancos españoles”.

Publicado en BBC: ¿Es inevitable el rescate total de la economía española?

Una vez más España, y en menor medida Italia, parecen verse abocados a un programa de rescate a gran escala de la eurozona y el Fondo Monetario Internacional (FMI), debido a la interconexión de los pasivos del sector público y la banca.

No dejan de aumentar las pérdidas para los bancos españoles, los cuales poseen cerca de 250.000 millones de euros (unos US$300.000 millones) en bonos del gobierno del país, lo que equivale a un tercio de la deuda del Ejecutivo central.

Esto incrementa el tamaño del agujero en sus balances, y por lo tanto, la escala del rescate oficial que requerirán a la larga de parte de los contribuyentes.

Pero, muy importante, mientras más duden los inversores y los ahorristas de la solvencia crediticia de España, más dudarán de su capacidad para respaldar a sus bancos.

Esto puede no ser totalmente racional, dado que la eurozona ha prometido 100.000 millones de euros (US$125.000 millones) en fondos dirigidos específicamente a rescatar a los bancos españoles. Pero también es algo no del todo irracional, pues, comoquiera que sea, no está claro aún el cómo, el cuándo e, incluso, si la eurozona tendrá éxito en transformar esos 100.000 millones en un pasivo sólo de los bancos, sin añadir una carga al ya financieramente endeudado estado español.

Una de las consecuencias de todo esto es que los bancos españoles se han vuelto cada vez más dependientes, para su propia supervivencia, de la financiación excepcional del Banco Central Europeo (BCE).

Estadísticas escalofriantes

Mariano Rajoy

La economía española sufre un problema de confianza por parte de los inversores.

He aquí las escalofriantes estadísticas. En los primeros cinco meses del año, los bancos españoles perdieron el 3% de sus depósitos, en la medida en que los ahorristas movieron sus fondos a puertos percibidos como seguros, como Alemania, o gastaron sus ahorros acumulados para compensar la caída en sus ingresos.

Mientras tanto, en no mucho más de seis meses, el endeudamiento de los bancos españoles con el BCE ha subido de 106.000 millones de euros (en noviembre de 2011) a 365.000 millones de euros, o el 9,5% de todas sus necesidades de financiamiento.

Las comparaciones no son alentadoras. Los bancos de Irlanda y Portugal, dos países ya con programas formales de rescate proveídos por la eurozona y el FMI, son dependientes de los fondos del BCE en un 13,5% y un 10% de sus respectivas deudas.

O, para decirlo de otra manera, el apoyo del BCE a los bancos de España está en torno a los niveles que, en el caso de Irlanda y Portugal, en su momento fueron considerados suficientes por el BCE como para empezar a ejercer presión sobre los gobiernos de la eurozona para proporcionar un programa de rescate en toda regla para esos países.

Lo que pudo haber puesto a España al borde del precipicio es la revelación la semana pasada de que algunas regiones españolas, encabezadas por Valencia, necesitarán préstamos del gobierno central para poder pagar sus deudas

De ahí que algunos los inversionistas me hayan dicho que ya no creen que España pueda salir de esta situación sólo con el rescate de sus bancos.

Lo que pudo haber puesto a España al borde del precipicio es la revelación la semana pasada de que algunas regiones españolas, encabezadas por Valencia, necesitarán préstamos del gobierno central para poder pagar sus deudas (unos 15.000 millones de euros de la deuda de los gobiernos regionales españoles deberán ser pagados en la segunda la mitad de este año).

La fragilidad de España se conoce bien: una economía en recesión (que se estima durará dos años) está conectada a bancos subcapitalizados, que a su vez están ligados a regiones con deudas que no pueden pagar, que dependen de un gobierno que no puede pedir prestado a tasas asequibles.

Estos vínculos financieros o se mantienen unidos o se desmoronan a la vez. En este momento parece que van a caer.

¿Se agota el tiempo?

¿Cuánto tiempo tiene el gobierno español para evitar el desastre?

En parte, dependerá de la paciencia del BCE o más bien de su apetito para aumentar su exposición frente a los bancos de España.

También del apetito que tenga España para pagar las penalidades de los préstamos durante un tiempo.

Lo que resulta particularmente aterrador de lo acontecido con los precios de la deuda española hoy en día no es sólo que implica que España tendría que asumir un impagable interés del 7,5% al pedir prestado por diez años, que suele ser el límite de lo que puede afrontar un gobierno al pedir prestado.

Quizás más serio es tener que pagar un interés del 7,4% al pedir prestado por cinco años y de más del 6,5% al pedir prestado por un pequeño periodo de dos años.

Usted, querido lector, probablemente va a pagar menos del 6,5% al pedir prestado por dos años. Y usted no es un gobierno soberano (supongo).

En otras palabras, no hay refugio temporal para España al pedir préstamos por cortos períodos. Se cierne su día del Juicio Final, en el sentido de que deberá decidir si se convierte en la primera gran economía de la eurozona sujeta a la humillación de ser manejada desde Bruselas y Washington, por la Comisión Europea y el FMI.

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