Los mineros increpan al alcalde de León en las puertas de su despacho

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Un centenar de mineros irrumpieron ayer en el Ayuntamiento de León y subieron a la séptima planta en donde increparon al alcalde, Emilio Gutiérrez, y exigieron su dimisión. La protesta «sorpresa» se produjo a las puertas del despacho del regidor, a donde los mineros llegaron tras subir por las escaleras del edificio municipal. Ningún funcionario impidió el acceso a los mineros a la planta noble, en dónde sólo se encontraron con la oposición de un bedel. El tumulto obligó al alcalde a salir de su despacho, momento en que fue increpado por los trabajadores con reproches e insultos sobre su postura en el conflicto minero.

Gutiérrez les recordó que su obligación como alcalde es velar por los ciudadanos de León, aunque siempre ha manifestado su cercanía a la causa minera. Los mineros le exigieron más compromiso de su parte y de otros alcaldes del PP para enfrentarse al partido y reclamar el mantenimiento de las ayudas. Con un «mi partido no es mi firma», Gutiérrez replicó a los mineros reiterando su defensa del carbón. En un ambiente de tensión, varios concejales subieron a la séptima planta para flanquear al regidor hasta que los trabajadores, que también protagonizaron una sentada en el hall municipal, abandonaron la planta noble del consistorio.

La protesta se inició ante la sede del PP, en el Paseo de Salamanca, con el lanzamiento de huevos y el grito de consignas en una concentración que obligó a cortar el tráfico durante varios minutos. Tras dirigirse camino a la Diputación a través de Ordoño II, los mineros decidieron acceder a la sede consistorial.

Una vez fuera, el grupo de manifestantes llegó a las puertas del Palacio de los Guzmanes, que se encontraron cerradas, y lanzaron consignas durante más de media hora en una concentración de apoyo a los cuatro compañeros que se encuentran encerrados en la institución provincial desde el pasado 4 de junio.

También en Ponferrada los mineros salieron a la calle. Alrededor de 200 trabajadores se concentraron ayer por la mañana a las puertas de la sede comarcal del PP en Ponferrada para exigir al Gobierno de Castilla y León una defensa más contundente del sector. No es la primera vez que los piquetes dirigen su ira contra los populares y la manifiestan delante de su sede. Ayer se volvieron a valer de petardos para hacerse oír y demostrar que todavía están lejos de aplacar sus medidas de presión, después de las dudas surgidas sobre la posible vuelta a la actividad en algunas empresa, como en la Hullera. Tras la concentración de protesta, los mineros se trasladaron a la bocamina de pozo Santa Cruz, para apoyar a los cinco encerrados que cumplen ya una semana.

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