El Ayuntamiento de Madrid anuncia los primeros despidos

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El plan de ajuste aprobado por el Ayuntamiento de Madrid puede desembocar en el despido de al menos 77 trabajadores públicos, pese a que la alcaldesa, Ana Botella, prometió al anunciarlo que no supondría en ningún caso una merma de empleo. El tijeretazo afectaría a la empresa pública que gestiona la actividad cultural municipal, pero podría no ser el único.

El Ayuntamiento anunció en primavera un ajuste de 160,6 millones en su gasto previsto para 2012, y anticipó otro recorte adicional de 394,2 millones de euros para el año que viene. Además, avanzó subidas en impuestos, tasas y servicios municipales para 2013. Lo hizo obligado por el Gobierno central, para poder pagar así a crédito las facturas atrasadas de los ocho años de mandato del ahora ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón (2003-2011), en total 1.003 millones de euros.

El 10 de mayo, el Gobierno local aprobó la primera parte del recorte, 128,9 millones de euros, de los que 12,3 millones correspondían al área de Las Artes (un 10,7% de su presupuesto, que ascendía a 115,2 millones). El grueso de la rebaja lo absorbió la empresa municipal Madrid, Arte y Cultura S.A. (Macsa), en total 7,09 millones de los 33,97 que recibe del Ayuntamiento para gestionar el Teatro Español o el Circo Price, los Veranos de la Villa y otras actividades e instalaciones culturales de la ciudad. Su directora ejecutiva, Yolanda Bergareche, calcula que, una vez completado el recorte para este año, Macsa se quedará con un presupuesto de 25 millones, es decir, nueve millones menos (un 36%) de lo previsto.

Ante este mordisco, Bergareche ha anunciado hoy en la comisión municipal de Las Artes, a petición propia y con una fórmula que impedía la respuesta de la oposición, que Macsa reducirá un 30% sus gastos corrientes y su personal. En la actualidad cuenta con 352 puestos de trabajo, una cifra “insostenible” que se vería reducida a 275 antes del 1 de enero de 2013. Bergareche ha apostado porque el Ayuntamiento encuentre acomodo a esos trabajadores en otras ocupaciones, para lo que está negociando con el área de Hacienda. La alternativa: despidos individuales (“que tienen un coste económico alto y son traumáticos”) o expediente de regulación de empleo (“que es más traumático aún”).

La alcaldesa evitó la semana pasada asegurar que no se eliminarán puestos de trabajo en el Ayuntamiento, después de seis meses en los que el PP lo negó verbalmente y por escrito. Botella anunció que “pronto” presentaría un nuevo plan de ajuste que incorporaría las medidas del Gobierno y que podría conducir incluso al cierre de empresas u organismos municipales.

El Gobierno local firmó el pasado 21 de diciembre, el último día como alcalde de Gallardón, un acuerdo con los sindicatos mayoritarios (Comisiones Obreras, UGT y CSI) en el que se comprometía a “mantener el empleo y las condiciones laborales” durante los próximos cuatro años. El Ayuntamiento dedicaba 1.438 millones de euros en 2008 a gastos de personal; este año son solo 1.339 millones, merced a la amortización de 1.851 puestos (jubilaciones o traslados que no se han cubierto), la limitación del personal interino (que ha pasado del 14% al 9% de la plantilla total), y la bajada del salario de los funcionarios aprobada en 2010 por el anterior Gobierno (PSOE), del 7% en el ámbito local madrileño.

En el plan de ajuste posterior, aprobado en primavera, se recortó un 20% la partida presupuestaria para el pago de horas extraordinarias y gratificaciones a los funcionarios, con excepción de policías locales y bomberos. Además, se suspendió desde el 1 de abril la concesión de premios especiales al personal y las prestaciones para la acción social, con excepción de las ayudas por discapacidad y para transporte. Por último, se rebajó a la mitad el número de liberados sindicales. “Estamos en una situación en la que todos tenemos que renunciar a algunas cosas, y lo que se pide a los trabajadores responde a ese criterio de equidad”, aseguró la alcaldesa el 10 de mayo, ante las protestas de los funcionarios. El vicealcalde, Miguel Ángel Villanueva, reiteró por su parte el “compromiso con el mantenimiento del empleo y el nivel retributivo” de los empleados municipales.

En 2011, el Gobierno local extinguió dos fundaciones (Madrid Movilidad y Madrid Ciudad Global 2010) y disolvió el organismo autónomo Patronato de Turismo, integrando sus funciones en la empresa municipal Promoción Madrid, rebautizada como Madrid Visitors and Convention Bureau. “Se está impulsando un plan de restructuración del sector público instrumental que se materializará a lo largo de 2012”, explicaba el plan de ajuste de primavera. El área de Hacienda, dirigido por Concepción Dancausa, está estudiando ahora cómo hacerlo.

“Todos estamos convencidos de que hay que reducir empresas publicas y organismos que se considere que no tienen una función tan necesaria; estamos en el estudio de las empresas municipales, y en esa línea vamos a seguir trabajando y pronto presentaremos un plan completo de distintas medidas que afectan al Ayuntamiento”, aseguró Botella la semana pasada.

Madrid cuenta ahora con seis organismos autónomos municipales: la Agencia para el Empleo; Madrid Emprende; la Agencia Tributaria; Informática; Madrid Salud; y la Agencia de Gestión de Licencias. Madrid Salud está afectado por el proceso de reducción de duplicidades, y su futuro a corto plazo puede pasar por su transferencia a la Comunidad de Madrid.

Además, el Ayuntamiento cuenta con siete empresas públicas municipales: Madrid Movilidad; la Empresa Municipal de Transportes; Promoción Madrid; Calle 30; el Club de Campo; Madrid Espacios y Congresos, y Madrid Visitors and Convention Bureau

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