Pasillo para los mineros que dejan su encierro en la Junta tras 36 días

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Alrededor de un centenar de mineros y familiares desplazados en dos autocares desde la cuenca palentina hicieron pasillo y aplaudieron con fuerza ayer a tres trabajadores tras abandonar un encierro que ha durado 36 días en la sede de la Junta. Justo al mediodía, como ocurriera en su entrada a las instalaciones públicas el pasado 7 de junio, finalizó la medida de presión de Luis Miguel Hernández, Luis Sandino y José Primo.
Todos ellos son empleados del Pozo Las Cuevas de Velilla del Río Carrión. Un cuarto compañero, Julián Bahillo, tuvo que dejar el encierro después de una semana por problemas intestinales. «Se ha decidido salir pero la guerra va a seguir en la calle», anunció José Primo, uno de los encerrados. Los sindicatos ya han confirmado que la próxima semana se recrudecerán las movilizaciones de los mineros y habrá nuevos encierros en lugares de la capital aún por determinar.
«El Gobierno se ha empeñado en que la gente obrera es la que tiene que pagar la crisis y hasta con sangre si se sigue así», añadió Primo. En su opinión los ánimos después del encierro de 36 días «han bajado» al ver que no se ha producido ningún tipo de avance para parar las pretensión de recortes en las ayudas al sector que quiere aplicar el ministerio de Industria. «Da igual que la gente pierda su puesto de trabajo y pueda pasar hambre», agregó, al tiempo que agradeció el apoyo social «de mucha gente y, sobre todos de los funcionarios de la Junta, que ven que la clase media y baja es quien más sufrirá los recortes».

Por su parte, otro de los encerrados, Luis Miguel Hernández, añadió que «hay que seguir en las protestas y ser radicales porque el Gobierno no deja otro planteamiento», al tiempo que reconoció que el ánimo ha decaído al tener, en su opinión, un ministro de Industria que «fue el que más copió de toda la clase, ya que no se entera de nada». «Si no es por las buenas será por las malas, pero hay que hacerle entender que hay cientos de familias que ven un futuro laboral muy negro», enfatizó.
Finalmente, Luis Sandino cerró el turno de intervenciones y señaló que para él es el segundo encierro que protagoniza, y el anterior duró también más de un mes en el pozo las Cuevas de Velilla. «Se lleva mal por el tiempo que pasa, el cansancio que acumulas y las malas noticias que llegan, pero somos mineros y estamos acostumbrados a ello», apuntó. Sobre el tiempo transcurrido sostuvo que lo mejor que se lleva «es el trato del personal de la Junta, los compañeros de sindicatos y de trabajo, y los familiares, aunque en este último aspecto hubiera preferido que no vinieran porque lo pasan mal ellos y nosotros».

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