#ResistenciaMinera: Verdades y mentiras sobre los mineros y la minería

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ABC sacó un articulo plagado de falsedades y mentiras, como marcan los guiones de su estilo periodístico al servicio de los intereses del PP. No me sorprende, ya hicieron algo parecido en febrero cuando nos acusaban a los profesores de incitar las protestas del Lluis Vives…
Quienes siguen este blog, de sobra conocerán, que este profesor decidió cogerse una maletita e ir a las Cuencas Mineras. En parte a apoyar, en parte a conocer a esas personas sobrenaturales cuya fuerza es sorprendente para los que vivimos en Pais Valenciano y nos chocamos con la pared de una sociedad conformista y aborregada.

Pero mi viaje no fue en ningún momento turístico, sino informativo. Quise SABER, quise CONOCER, quise tener datos in situ, para poder argumentar y poder explicar, a quienes no conozcan, todo o todo aquello que me dio tiempo a saber sobre la minería, sobre los mineros, sobre su lucha, sobre los motivos, sobre la represión policial que sufren.

Tanto es así que en algunos casos tenía la impresión de ser una especie de pseudoperiodista, haciendo un reportaje sobre todo lo que allí sucede.

Cuando regresaba a Alicante, ABC sacó un articulo plagado de falsedades y mentiras, como marcan los guiones de su estilo periodístico al servicio de los intereses del PP. No me sorprende, ya hicieron algo parecido en febrero cuando nos acusaban a los profesores de incitar las protestas del Lluis Vives. De nuevo, artículo firmado con iniciales (cosa que en periodismo es cuanto menos sospechoso), mentiras y más mentiras, que por desgracia alguien se tragará.

Si a eso le sumamos la basura televisiva del fascio, Intereconomía, donde en una tertulia del Gato al Agua se afirmaba que “en una mina se puede entrar en tacones” cobra más sentido este texto, que trata de combatir esos bulos, no con datos de oídas, sino con datos que este profesor, simpatizante de los mineros, pudo comprobar en persona.

Verdades y mentiras sobre el sector minero.

1.- Fatima Bañez: Los mineros se prejubilan con 2.100 euros.

Solo es cierto lo de se prejubilan. Si se prejubilan es porque han cotizado, algo que nuestra ministra de Trabajo no ha hecho dado que no tiene ningún día cotizado en su vida laboral que no sea cargo político (chupar del bote). Tiene guasa que hable de “privilegios” una señora que lleva años viviendo de la teta pública.

Ya el anterior gobierno con los controladores o los funcionarios, y este con los profesores o los mineros, jugó a levantar las envidias haciendo comparaciones para que la opinión pública desconfiase de los sectores que protestan.

Para empezar, pueden existir mineros que estén prejubilados con 2.100 euros por ser ingenieros, cargos de relevancia en la empresa o vaya usted a saber, del mismo modo que hay trabajadores del Mercadona que cobran 2.000 euros, pero son un porcentaje mínimo.
Lo que la señora Bañez omitió es que existen por ejemplo muchos mineros prejubilados con menos de 1000 euros, sin ir más lejos, aquí les pongo una copia de un recibo de salarios donde un prejubilado cobra la “privilegiada cantidad” de 913 €. Vamos, un sueldazo en los tiempos que corren.
2.-“En la mina se puede entrar en tacones”
Esto solo lo puede afirmar alguien en estado de embriaguez, lo cual no sorprende dado el vino que se chupan en los platós de Intereconomía. El suelo de la mina, solo de la entrada, donde suele haber restos de carbón mezclados con agua es un auténtico lodazal en el que te hundes. Y eso que solo es el inicio. En una sala hay un vestuario donde a 30º se dejan los uniformes de trabajo, para que se sequen después de haberlos usados. Basta comprobar la foto para visualizar “lo limpios” que están los uniformes. En algunos casos, las manchas de agua o agua mezclada con carbón  o barro llegan hasta las rodillas.
Sala donde se secan los uniformes cuando se cambian los trabajadores.
Por cierto, esta prohibido ir a la mina sin calzado adecuado. Imaginen en tacones…. En fin.
3.- Las minas son seguras y, hoy en día el trabajo de un minero, también.
Si las minas lo fuesen, no seguirían existiendo tal cantidad de accidentes. Quien afirma esto, desconoce como es una mina y las condiciones en las que trabajan los mineros.
En Laciana pude escuchar como un minero me explicaba:  “cuando llegaba el domingo por la tarde, empezaba a tener un cierto grado de nerviosismo, al saber que al día siguiente tocaba volver a la mina. Claro que tenemos miedo, pero te guste o no, tienes que ganarte el pan de tu familia”
Ellos van a trabajar (y las madres  y las novias o esposas también) sabiendo que el día o la jornada laboral puede ser la última. Todos conocen casos de gente que se ha matado en la mina. También muchas madres ponen énfasis en que sus hijos continúen estudios para evitar de ese modo que tengan que acabar en “el matadero de la mina”.
Una simple combinación de gases, un desprendimiento, un error en la maquinaria o un mareo en una zona con gases tóxicos es suficiente para perder la vida en la jornada de trabajo.
4.- El sueldo en la mina es muy elevado. Los mineros son unos privilegiados.
Otra patraña repetida desde los medios conservadores. ¿Elevado? Hemos sido tan bobos que hemos asimilado que todo sueldo superior a los 1.000 euros es un privilegio. Sin embargo, recordarán que hace años se hablaba de “mileuristas” para referirse a gente que cobraba un sueldo bajo.
Los sueldos en la mina, en los niveles básicos, oscilan entre los 1.000 y los 1.500 euros. En algunos casos existen nóminas, en algunas empresas privadas de minería, cuyo importe no alcanza los 1.000 euros. ¿De verdad alguien considera que eso es un sueldo “decente” por jugarte la vida y con el grado de peligrosidad y el elevado número de accidentes mortales que existen en la mina? Un policía, cuyo grado de peligrosidad es menor y requiere los mismos estudios para entrar que el minero, se lleva un sueldo de entre 1.700 y 1.900 euros. Comparen ustedes.

Yo lo tengo claro, pero un sueldo de 1.200 euros en las condiciones que trabajan en la mina y con los riesgos que existen no es ni mucho menos un privilegio. Más bien es un “esto es lo que hay” en las comarcas mineras.

Aquí les pongo una copia de una nómina de un trabajador con unos años de antigüedad.
5.- Los mineros están defendiendo su puesto de trabajo.
Es lo que muchos pensábamos. Pero va más allá incluso. Están defendiendo el futuro de las comarcas mineras, comarcas enteras como Laciana, Valle de Gordon, zona asturiana, zona del Bierzo, comarca de Andorra en Teruel, ciudad de Puertollano y Peñarroya.
Mucha gente tiene claro que el cierre de las minas será el fin de esas comarcas. Y no exagero. Podemos ver el ejemplo de un pueblo que, en el pasado tuvo mina y fue cerrada por el Gobierno de Felipe Gonzalez: Sabero. El pueblo llegó a tener 3.000 habitantes, hoy ese pueblo no sobrepasa los 1400. Se prejubiló a mucha gente, pero eso hizo que al final, los hijos de los mineros perdieran la posibilidad de seguir trabajando. Supuestas promesas de reindustralización que no llegaron, etc. La realidad de Sabero está muy presente en todas las comarcas mineras.
Si las comarcas mineras corren la suerte de Sabero, miles de personas se verán forzadas a una emigración forzosa para buscarse un futuro que habrá sido borrado allí, en la tierra en la que nacieron. Por esa razón también luchan los mineros y sus vecinos.
Ejemplo de Pozo abandonado, Ybarra, cerrado en 1996. Ejemplo de lo que podría suceder con toda la comarca y contra lo que luchan hasta la extenuación los mineros.
6.- La minería no es rentable y vive de las subvenciones.
Otra media verdad repetida hasta la saciedad. Que la minería recibe subvenciones es un hecho. Muchas son las actividades que reciben dinero público: transportes, educación, agricultura, etc. No es algo que suceda solo en la minería. Lo interesante es el resultado final de ese dinero y si genera o no riqueza. Y a la vista está que si lo hace. De cada euro que reciben las comarcas de León y Asturias, el Estado recauda más del doble. Luego esa ayuda pública acaba siendo devuelta con creces.
Si lo comparamos con la banca, quizá el ejemplo es más clarificador: en los últimos años la banca ha recibido miles de millones. Y no ha generado, que digamos, un solo puesto, directo o indirecto de trabajo, mientras que el dinero que se destina a las comarcas mineras no es ni un 1% de ese, y genera, aproximadamente, miles de trabajos directo y otras decenas de miles de puestos de trabajo indirectos que, de no existir, se verían abocados al cierre: autónomos, pymes, pequeños negocios.
7.- Los mineros están reclamando subvenciones en época de crisis.
Falso. Los mineros están denunciando que, un acuerdo, firmado por el anterior Gobierno del PSOE, que reducía el dinero destinado a la minería, ha sido tirado a la basura y, sin saber porque, se ha reducido esa partida en más de un 60%, lo que implica el cierre y el despido de miles de trabajadores y, al mismo tiempo, un golpe o estocada mortal para esas comarcas mineras, que sufrirán en sus carnes la depresión económica de forma brutal.
Es decir, no reclaman, como afirma el ABC (mintiendo a sabiendas) más dinero. Reclaman que se mantengan los acuerdos que en su día se firmaron y que, por imposición y por un “mis cojones” del Gobierno, han sido derogados.
8.- Los mineros quieren tener conflicto y quieren tener protestas.
Solo un necio, un periodista con una cara muy dura, o un auténtico chupón a sueldo de Génova (o de Ferraz en otros tiempos) puede hacer tan estúpida afirmación. Los mineros tienen suficiente valor y agallas para llevar ya un mes en huelga indefinida, para hacer una marcha a Madrid, para cortar carreteras…. Pero ellos no desean el conflicto. Se ven forzados a ello porque saben y conocen muy bien, que los derechos y el futuro solo se consiguen con la lucha obrera. Si de ellos dependiera, mañana estarían trabajando, con todo arreglado… Un conflicto no es deseado por nadie, pero si te tocan la moral, es de lógica que luches por tus derechos y por el pan de tus hijos.
9.-Las comarcas mineras han recibido gran cantidad de dinero de los Fondos MINER
Ojalá. Sin embargo, esos fondos, que deberían haber servido para reindustrializar esas zonas, se han usado en ocasiones de forma irregular por diferentes partidos: el PP en la Junta de Castilla y León y el PSOE en Asturias (y de ello no tienen culpa ni los mineros ni sus familias).
En el caso castellanoleonés incluso hay obras en ciudades como Valladolid que se han realizado con fondos de la Minería (cuando Valladolid no tiene nada que ver con la minería).
En otras ocasiones se han hecho verdaderas payasadas con esos fondos, obras faraónicas como en ciudades de Asturias que no han repercutido directamente en las comarcas que viven de la minería.
También existen casos de empresas que eran creadas con ayudas de los fondos mineros que en estos años han cerrado y han despedido a todos sus trabajadores mediante EREs. La gestión de esas ayudas ha sido cuanto menos irregular y son muchos los que deberían dar explicaciones sobre ello. Porque en algunos casos dinero que debería haber servido para mejorar las comunicaciones por tren o carretera de esas comarcas se han usado en otros menesteres.
La frase más característica en la zona que yo visité cuando preguntabas que había pasado con el dinero de los fondos MINER era la siguiente “eso me gustaría saber a mí, donde está el dinero ahora”
10.- Los mineros son violentos y no respetan nada.
Para empezar habría que lavarse un poco el cerebro de la basura con la que nos han intoxicado. ¿Qué es violencia? ¿Acaso no es violencia condenar a la muerte económica a toda una región? ¿Acaso no es violencia dejar a las personas sin futuro?¿Acaso no es violento robar a los trabajadores dinero de sus impuestos, recortando en Educación y Sanidad cuando ese dinero acaba en manos de la banca?
Las protestas son contundentes, qué duda cabe, pero es que el ataque al que se ven sometidos los mineros también lo es. ¿Qué esperan algunos? ¿Qué se pongan a cantar “estas son nuestras armas”?
Lo que deberíamos fijarnos es en la violencia constante que sufrimos dia a dia, en leer la Historia y comprobar que nada se consiguió con florecitas ni pacifismo barato (ni siquiera lo que nos venden como tal).
Y fijarnos de paso en la brutal represión que sufren constantemente los vecinos de las cuencas mineras, con un ejemplo característico en Ciñera (León) donde se hiere a ancianos y niños con pelotas de goma, se gasean parques infantiles a la salida del colegio, se reprime condureza a los trabajadores o se les detiene ilegalmente y se les ata con bridas.
Y de paso ver cosas como las que yo mismo vi en aquellas tierras: Casas con desperfectos de pelotazos de goma o al Ejército patrullando las carreteras en Mieres. Y con todos esos datos, valorar si tienen o no derecho a protestar como protestan. A mi me parece que les sobran motivos para ello. La pena es que no seamos más quienes les imitemos, porque empieza a ser una necesidad moral e imperiosa, ante los ataques que estamos sufriendo.
Fotos del Ejército en la tarde del viernes en Mieres, en algunos casos parados junto a GRS de la G. Civil.
11.- Las prejubilaciones son de privilegio y buscan alcanzar más prejubilaciones.
Otra falsedad u opinión sin criterio alguno. Para empezar, los mineros se jubilan antes debido a las duras condiciones de trabajo existentes. Por ejemplo, muchos de ellos sufren enfermedades derivadas del trabajo en la mina, antes era frecuente que existiesen enfermedades pulmonares graves, como la silicosis u otras similares, que en ocasiones provocaban la muerte una vez acabado el trabajo en la mina.
Para que se hagan ustedes una idea, esas personas encerradas 35 días en los pozos, tendrán secuelas físicas y psicológicas de por vida. Y solo por permanecer durante muchas horas de forma continuada en la mina sin salir.
Si las jubilaciones son anteriores a las de otros sectores laborales, es por las durísimas condiciones de trabajo. No solo la alta mortalidad que todavía sigue existiendo dentro de las minas, sino las enfermedades que acaban afectando a las personas que, una vez abandonan el trabajo, las sufren de forma continuada. Por tanto, no hablamos de privilegios, como el ABC pretende. Sino de derecho, el derecho de todo trabajador a una salud digna, derecho que no solo deberían tener los mineros y los trabajadores del mar, sino oficios que requieren un esfuerzo fisicio extra, como por ejemplo los trabajadores del campo.
Tiene valor una ministra en hablar de privilegio porque un trabajador se prejubile con 45 años por condiciones de excesiva dureza, cuando los diputados si cuentan con el privilegio de jubilarse con 8 años cotizados, privilegio, este si, con el que no contamos el resto de los trabajadores del Estado.
Por otro lado es falso que los mineros busquen conseguir prejubilaciones en sus reivindicaciones. Todo lo contrario. Saben que es “pan para hoy y hambre para mañana”. Prefieren el mantenimiento de minas, que beneficiará no solo a ellos, sino a sus hijos y a las futuras generaciones. Cosa que no leerá ningún lector del ABC.
Conclusión.
Con este texto, pretendo que aquellos que desconocen tantas cosas de la minería, puedan tener una idea más o menos importante para valorar gran parte de las falacias que gratuitamente circulan sobre unos trabajadores que son solidarios y comprometidos. Trabajadores que, por ejemplo, tienen  muy claro la importancia de la Educación para conseguir que sus hijos no vuelvan a pasar por el “matadero de la mina”. Aún recuerdo el comentario de un conocido de Villablino, que señalaba “que como su guaje no pudiera estudiar y le impidieran hacerlo, era capaz de embolarse” (se refería a inmolarse)
O como una conocida afirmaba. “Que paradoja. La mina ha matado a muchos conocidos, y sin embargo, estamos luchando para que siga abierta, para que posiblemente, muchos otros conocidos acaben dejándose la vida allí trabajando. Si la gente conociese lo que es esto, no diría las cosas que dicen”
PD: Les dejo este vídeo como material para comprender más las condiciones en las que trabajan y viven los mineros.
PD 2: Este texto no hubiera sido posible sin la ayuda de muchos vecinos y vecinas de las comarcas mineras, que tan amablemente explicaban muchos datos e información a este profesor alicantino que un día quiso conocer in situ el problema por el que luchan esas personas a las que tanto admiramos gente como yo.

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