Apuesta energética por los ‘activos tóxicos’

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Igual que el argentino, el Gobierno español apoya, a juzgar por la cantidad de permisos concedidos para el fracking, un modelo extractivista con tintes de burbuja.

El discurso de la autosuficiencia sostenido por el ejecutivo de Cristina Fernández de Kirchner a propósito de la expropiación de Repsol y el yacimiento de Vaca Muerta recuerdan a las declaraciones de Patxi López a pie de pozo norteamericano, cuando, hace tan sólo unos meses, anunciaba la futura exploración y explotación de recursos no convencionales en el País Vasco que, estimaba, permitirían la autosuficiencia durante 60 años.

Mientras en el Estado español políticos y comentaristas de todos los grupos mediáticos entonan discursos patrioteros sobre Repsol, una empresa multinacional, se han suspendido las primas a las renovables, y se conceden, con sumo secretismo, decenas de permisos de exploración de hidrocarburos no convencionales a empresas privadas, entre ellas Repsol. La multinacional, por su parte, se entrevista con los alcaldes de los pueblos de Cantabria que se verían afectados por permisos de fracking para convencerlos de las bondades de esta técnica agresiva.

Activos tóxicos energéticos

De nada sirve que innumerables expertos constaten el cénit del petróleo: los recursos energéticos no convencionales, en busca de “El Dorado” energético, alimentan discursos entusiastas. Son lo que Pedro Prieto, analista de la Asociación para el Estudio del auge del Petróleo y del Gas, denomina “activos tóxicos energéticos”. Esto es, recursos, petróleo o gas, que “hay que diferenciar mucho del ‘triple A de los petróleos’, porque a veces tiene un descuento de 50 dólares el barril sobre los hidrocarburos de alta calidad”, algo que, para Prieto, “dice mucho de su magro contenido energético”.

La tasa de retorno de estos combustibles –las unidades de energía ya purificada y apta para su consumo por cada unidad de energía empleada para ponerla a disposición de la sociedad– parece ser muy baja, dando un saldo negativo, aunque aún se está calculando. Todo ello sin contar con que la técnica con que se extraen muchos de ellos, el fracking, tiene severos efectos sobre el medioambiente y la salud. “Casi toda la información liberada a los medios desde hace meses es más propagandística que científica”, señala Prieto en relación al yacimiento de Vaca Muerta. Según se ha informado, este yacimiento, en la Patagonia convertiría a Argentina en la tercera nación en importancia mundial en yacimientos de petróleo y gas no convencional, sólo superada por China y EE UU. Repsol saludó la noticia con una subida del 3,2% en sus cotizaciones.

Sin embargo, el carácter especulativo de estos anuncios se pone de manifiesto en las variaciones en las estimaciones. Hace tan sólo un mes, el también presuntamente gigantesco yacimiento que habría en Polonia, país líder europeo en la apuesta por las no convencionales, reducía sus estimaciones, según datos del Instituto Geológico Polaco, a una séptima o quinceava parte de lo estimado en un principio por la Agencia de Información Energética de EE UU.

El carácter especulativo de las estimaciones podría estar hinchando las cotizaciones en bolsa de las petroleras, mientras los pozos secos, la contaminación de los acuíferos y los problemas de salud son de sobra conocidos en lugares como EE UU. Según se supo gracias a las filtraciones de correos electrónicos de funcionarios de la administración norteamericana publicadas por The New York Times, existe entre los expertos el temor a que se esté creando una burbuja energética.

Sin embargo, cala el discurso acrítico en torno a la energía no convencional y, así, CC OO se apresuró a tildar la pasada semana de “colosal” el yacimiento de Vaca Muerta en su reprobación, en tono patriótico, de la gestión del ejecutivo argentino. Nada dijo el sindicato, en cambio, sobre que ese “colosal” yacimiento se explotará mediante fracking, método que el propio sindicato ha rechazado en el Estado español por las ingentes cantidades de agua y las sustancias químicas peligrosas que requiere.

Fuerte apuesta institucional

En marzo tuvo lugar en Barcelona el Foro de Gas No Convencional 2012, en el que se trató de impulsar este tipo de inversiones. El foro, que pasó desapercibido en los medios de comunicación, fue inaugurado por Xabier Garmendia, viceconsejero de Energía del Gobierno Vasco, como muestra del apoyo institucional a esta industria. John Underwood, director de Exploración en Heyco Energy Group, empresa norteamericana aliada en la futura explotación con Shesa, empresa del Ente vasco de la Energía, declaraba con entusiasmo que invierten en fracking en el Estado español porque “no están quitando permisos al igual que algunos de nuestros vecinos”, “la estructura impositiva permite un alto rendimiento” y “las restricciones ambientales también son manejables en España”. A cambio de esas condiciones, Underwood señalaba que Heyco podría aportarle a España “una cultura que acepta el riesgo”.

Puertas giratorias

Josh Fox, autor del documental sobre el fracking, Gasland, afirma que existen incontables ‘puertas giratorias’ entre la administración norteamericana y la industria energética respecto a la fractura hidráulica. El Estado español no parece ir a la zaga. El año pasado, el mismo día en que abandonaba su cargo como director de Política Energética y Minas del Ministerio de Industria, Antonio Hernández se incorporaba a KPMG, empresa que ofrece servicios de asesoramiento legal, financiero y de negocio, como socio experto en el sector de Energía y Recursos Naturales. Una de las empresas a las que KPMG ofrece servicios es Frontera Energy Corporation, dedicada a la búsqueda y extracción de hidrocarburos no convencionales, poseedora de concesiones de investigación de hidrocarburos en Araba, Burgos y Bizkaia y con otras pendientes de aprobación.

Así, el responsable máximo de una Dirección General abandona su cargo para, al día siguiente, defender los intereses de la industria del sector que había regulado. Por su parte, el presidente del Cabildo de Fuerteventura, Mario Cabrera, remitía en febrero un escrito al Ministerio de Industria, Energía y Turismo a raíz de la tramitación de los polémicos permisos de investigación de hidrocarburos en Canarias, entendiendo que podría haber incompatibilidad, dado que Fernando Martí Scharfhausen, nombrado recientemente secretario de Estado de Energía, ha sido un alto cargo de la multinacional petrolera adjudicataria en Latinoamérica, Repsol.

Explicitando la apuesta energética del Gobierno, el ministro José Manuel Soria declaraba, tras autorizar las prospecciones, que “alentará los trabajos de prospección en yacimientos de petróleo y gas”. Y parece que así será, cueste lo que cueste.

DE CANTABRIA AL SÁHARA: CAPITAL TRANSNACIONAL EN BUSCA DE LEGISLACIONES LAXAS

Un viaje de Cantabria al Sahara muestra la transnacionalidad de las empresas que explotan hidrocarburos no convencionales a la búsqueda de condiciones adecuadas. Así, aunque está inscrita en el registro mercantil de Barcelona, Frontera Energy, empresa que ha obtenido permisos para fracking en el Estado español, –por ejemplo en Cantabria–, no es una empresa catalana. Su empresa matriz es Realm Energy International que, con sede en Holanda, está creando una base de datos sobre recursos energéticos no convencionales mundiales y adquiriendo desde 2010 permisos, principalmente en Europa. Cuenta para ello con el asesoramiento de la filial consultora de Halliburton.

En cuanto a sus operaciones en el Estado español, Frontera Energy anunció en septiembre de 2011, con Antonio Hernández, –que hoy trabaja en la asesora de Frontera Energy, KPMG– todavía en Industria, la aprobación de 2 permisos de investigación para hidrocarburos no convencionales en la cuenca cantábrica. Asimismo, anunciaba que, de los ochos permisos en trámite en el norte de la península, el Ministerio ya les había asegurado extraoficialmente la concesión de seis.

En octubre de 2011, Realm Energy fue absorbida por San Leon Energy (SLE), de origen canadiense y con sede en Irlanda, poseedora de numerosas empresas subsidiarias y propietaria de proyectos de exploración y producción de petróleo y gas por todo el mundo. En su consejo de administración encontramos a Jeremy Boak, director del Centro de Investigación del petróleo no convencional de la Universidad de Minas de Colorado y financiado por Total, Shell, y ExxonMobil, un personaje muy activo en los foros de discusión sobre petróleo no convencional en los que suele quejarse amargamente de las múltiples barreras que, con la Administración Obama, la industria debe sortear para conseguir permisos en EE UU. Y, así,‘no les queda otro remedio’ que irse a otros países para explorar nuevas técnicas: en la concesión Tarfaya, por ejemplo, entre el Sáhara Occidental y Marruecos.

SLE posee también la contigua concesión de Zag, parte de la cuenca Zag-Tindouf, vecina a la de Reggane, en Argelia, donde Repsol es actor destacado.

 

http://www.fracturahidraulicano.info

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