El código de buenas prácticas para la banca, “mucho ruido y pocas nueces”

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Totalmente eclipsada por el anuncio de la huelga general del 29 de marzo, la medida-estrella del ministerio de Economía para afrontar el problema de los impagos hipotecarios y los desahucios no ha contentado a la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH).

 

 

El bajo techo de endeudamiento fijado para que los hogares puedan solicitar las medidas que propone el código, y sobre todo el hecho de que su aplicación dependa de la voluntad de bancos y cajas ha hecho que la PAH lo defina como “mucho ruido y pocas nueces”.

 

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Unas 150 personas paralizaron el desahucio de una familia el miércoles 7 en el barrio madrileño de Entrevías. Pese a encontrarse todos los miembros en paro, esta familia no podría acogerse a las medidas del Gobierno dado que suscribieron una hipoteca de más de 200.000 euros

 

Según ha declarado la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, la dación en pago será un “último recurso” incluido en el código. Para poder aspirar a ella,el importe de la hipoteca debe ser superior a 200.000 euros en ciudades de más de un millón de habitantes. La cantidad baja hasta el tope de 120.000 euros para ciudades de menos de 100.000 habitantes. Se trata de techos que, según la PAH, dejarán fuera “a la inmensa mayoría de las familias”.

 

La PAH se basa en una encuesta contestada por 7.000 hogares hipotecados para argumentar que “la mayoría de las ejecuciones hipotecarias se inician para deudas superiores a 200.000 euros”. Por ejemplo, en el último desahucio paralizado en Madrid, Bankia exigía 275.000 euros por una casa de segunda mano con más de 30 años de antigüedad y 100 metros cuadrados en el barrio madrileño de Entrevías.

 

El Gobierno excluye del grupo de beneficiarios a los hogares que no tengan a todos sus miembros en paro y con una cuota hipotecaria inferior al 60% de los ingresos de la familia. No obstante, el código sí tendrá efectos retroactivos y podrá incluir a aquellos hogares cuyo proceso de ejecución hipotecaria se haya iniciado antes de la publicación de la medida.

 

La intención del Gobierno sería (no se ha hecho público aún el texto del Real Decreto que da cuerpo legal al código) que las entidades negocien con el hogar afectado de forma gradual: en un primer paso se reestructuraría los plazos de la deuda hasta 40 años, una segunda fase incluiría una quita y sólo en último caso se establecería la salida de la dación en pago.

 

En su anuncio de hoy, el Gobierno no ha detallado los incentivos fiscales de los que se beneficiarían las entidades si aplican este nuevo código. En las declaraciones de Guindos en el Congreso y en otras apariciones en prensa, la puesta en marcha del código se anunciaba junto a una rebaja o supresión del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y otras rebajas fiscales para las entidades que se acogieran al código.

Por su parte, la PAH ha insistido en las medidas que recogerá la Iniciativa Legislativa Popular en la que está trabajando: la dación en pago retroactiva, el alquiler social universal y la moratoria en los procesos de desahucio.

 

Publicado en Diagonal: El código de buenas prácticas para la banca, “mucho ruido y pocas nueces”

 

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