Cuba ante la UNESCO: “Este es un mundo esquizofrénico e indignado”

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Discurso íntegro del representante de Cuba ante el Consejo Ejecutivo de laUNESCO, Juan Antonio Fernández, durante la primera reunión de la organización tras su última Conferencia General.

Sra. Presidenta:

El Consejo Ejecutivo se reúne por primera vez, luego de concluida la 36 Conferencia General de la Organización.  Lo hace en una coyuntura particularmente compleja.  Ninguna otra época de la historia conoció los actuales peligros que afronta la humanidad. La propia UNESCO, que inició positivos cambios y transformaciones promovidos por su Directora General, vive hoy un momento de incertidumbre.

Son numerosos los peligros que amenazan al mundo, pero dos de ellos tienen consecuencias letales para la sobrevivencia de la especie humana: la posibilidad de una guerra nuclear y el cambio climático. Ambos parecen lejos de una solución responsable.

Este es un mundo esquizofrénico.  Es también un mundo indignado.  Es el legado del sistema capitalista que nos arrastra de las crisis a las guerras, y de las guerras a las crisis.  Un sistema voraz y depredador, que continúa excluyendo a las grandes mayorías  en beneficio de un puñado de privilegiados.  Su crisis es sistémica y estructural.  Es crisis financiera, económica, social y de la ética.  Su apuesta es a la guerra como recurso de salvación.

Con la complicidad de sus emporios mediáticos, que actúan como armas de combate, manipulan la información y nos tratan de imponer el menú noticioso que consumimos.  Deciden lo que debemos conocer, mientras silencian y tergiversan lo que quieren encubrir o esconder.  Por estos días no cesan en el empeño de tratar de convencernos del “cambio de régimen” o la “responsabilidad de proteger”.  Pura palabrería demagógica que se  disfraza como una nueva filosofía con el mismo objetivo de seguir subyugándonos y dividiéndonos para explotarnos mejor.

Sra. Presidenta:

La UNESCO buscaba fórmulas para una mayor visibilidad.  Una sola, pero trascendente decisión de la 36 Conferencia General, la proyectó hacia una  mejor visibilidad e incluso sonoridad.  El castigo no se hizo esperar.  La retención de los pagos y el chantaje financiero fue la sanción del principal contribuyente por tamaño atrevimiento.

La UNESCO no sufre una crisis financiera, padece por ahora, de una crisis de impago, que le impide cumplir a cabalidad con los compromisos asumidos en su programa y le provoca un déficit presupuestario significativo.  Los incumplidores deben saber que se arriesgan a la pérdida de sus derechos de membresía conforme al Reglamento Financiero,  y que no es éticamente aceptable que se continúen beneficiando de los programas y bondades de la Organización.

Este Consejo Ejecutivo adelantó su sesión y simplificó su agenda para concentrarse en las vías y medios de afrontar la crisis de impago.  Ese es nuestro principal objetivo.  La inclusión del punto 24 de nuestra agenda, que busca debatir la situación en Siria y en última instancia excluir a ese país de su membresía en órganos de la UNESCO no solo introduce una indeseada politización de nuestra agenda, sino también un muy poco disimulado revanchismo.

Sra. Presidenta:

Cuba reconoce el enorme esfuerzo realizado por la Secretaría en la preparación de este Consejo.  Reconoce también, y en particular, el empeño y dedicación de la Directora General para continuar liderando la Organización en tiempos de dificultades. Hemos apoyado de manera inequívoca sus propuestas e iniciativas desde que estalló la crisis.  Cuba, pequeña en su insularidad, pobre y además bloqueada, ya cumplió con el pronto pago realizando su contribución íntegra al presupuesto 2012, así como un modesto aporte voluntario al Fondo de Operaciones.

La crisis de impago supone un gran desafío para la UNESCO, pero con toda honestidad, está muy lejos de ser el principal reto que tiene ante sí la Organización.  La crisis debe gestionarse como oportunidad para profundizar en  el cambio y la reforma estructural de la UNESCO.  Oportunidad para el análisis crítico; para salir de las oficinas burocráticas y llegar a la gente común; para soltar el lastre de su eurocentrismo mirando más hacia el Sur; para recuperar su papel de vanguardia en la incansable lucha por un mundo mejor, donde los seres humanos puedan vivir en paz, libres del temor  y la ignorancia.

La situación actual es entonces un punto de inflexión.  Hemos estudiado con interés la “Hoja de Ruta” que nos propone la Directora General en el documento  EX/15 Part I Add.  A reserva de un análisis más cuidadoso y específico, que haremos en ocasión de su debate deseamos, por ahora, apuntar algunas cuestiones generales:

1.   El ahorro en los gastos administrativos es encomiable. Confirma lo que siempre dijimos y demuestra que existían potencialidades no siempre aprovechadas.  Debe ser un esfuerzo continuo y permanente buscando mayor eficacia y eficiencia.

2.    La UNESCO no puede ocuparse de todo. Una mayor concentración del programa en los ámbitos  de reconocida ventaja comparativa  es deseable, pero solo bajo la premisa de que las prioridades son aquellas definidas por la Conferencia General y las establecidas en sus funciones rectoras con estricto apego al mandato constitucional de la Organización.

3.   Las reducciones presupuestarias parecen aplicarse casi con idéntico rasero para cada sector del programa.  Un falso igualitarismo que encierra una enorme injusticia e impacta de manera devastadora a aquellos sectores de menor financiamiento programático.

4.   No parecería aceptable que emblemáticos programas e instituciones que acumulan una larga experiencia y prestigian a la Organización sean reducidos a la mínima expresión por abusivos recortes presupuestarios.  Son los casos, entre otros, de la Comisión Oceanográfica Internacional (COI) y el Instituto de Educación Superior de América Latina y el Caribe (IESALC).

5.   Al tiempo que reconocemos que la búsqueda de recursos extrapresupuestarios es una práctica generalizada en el sistema multilateral, estos no deben venir condicionados ni atados a los intereses de los donantes.  Debe quedar claro que la UNESCO no está en venta al mejor postor.

6.   La descentralización y desburocratización de la sede es un requerimiento de urgencia, así como el fortalecimiento de las Oficinas Regionales, tanto en su autoridad como en la gestión de los recursos asignados.

Sra. Presidenta:

La crisis es temporal, pero los cambios han de ser continuos y permanentes hasta refundar la Organización.  La reforma debe superar lo estrictamente burocrático y administrativo para abarcar también las esencias y manera de hacer las cosas.  Debería concluir con una UNESCO rejuvenecida y vibrante, anclada en sus principios fundacionales y reconocida por su contribución al desarrollo y al cumplimiento de los objetivos del milenio en los ámbitos de su competencia.  Esa es la UNESCO que anhelamos.

Muchas Gracias

 

 

Publicado en Cubadebate: Cuba ante la UNESCO: “Este es un mundo esquizofrénico e indignado”

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