Urdangarín utilizó como testaferro a un belga para cobrar de una cuenta en Suiza

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Iñaki Urdangarín cobró una importante comisión por un trabajo de mediación realizado para Aguas de Valencia (Agval) a través de una cuenta en Suiza a nombre de la sociedad Alternative General Service, con sede en Dublín. Esta mercantil es propiedad del belga residente en Madrid Roberto Cockx quien, a juicio de los investigadores, habría actuado como testaferro del Duque de Palma no solo en esta ocasión, sino otras veces.

La investigación sobre este delicado asunto arranca de la propia declaración de Urdangarín ante el juez instructor José Castro. A preguntas del fiscal sobre un manuscrito de su asistente personal, Julita Cuquerella,en el que aparece un número de cuenta del Credit Suisse de Lausasane cuyo titular es Alternative Global Service y en el que se lee la frase «tú ya sabes para qué es», el Duque de Palma respondió que «no tiene cuenta bancaria en Suiza ni tampoco está autorizado en ninguna cuenta de Suiza». Y añadió que «con ocasión del proyecto que hizo en conjunción con Lobby (la empresa del también imputado Miguel Zorío) para Aguas de Valencia, alguien de esta empresa cuyo nombre no recuerda se mostró interesado en internacionalizar las actividades» de esa compañía.

Manssour Tabaa

Añadió que lo que hizo fue «ponerles en contacto con un tal Manssour Tabaa y que entiende que esa persona se puso en contacto con Julita Cuquerella para facilitar los datos de la cuenta corriente a donde tendría que transferirle Aguas de Valencia sus honorarios».

Como es lógico, la investigación para aclarar quien está detrás de Alternative General Service comenzó de inmediato. Y pronto llegaron la sorpresas. Según las pesquisas, detrás de esa mercantil se encuentra Roberto Cockx, un belga residente en Madrid que ya desde los 90 era conocido por, presuntamente, dedicarse a montar chiringuitos financieros. Una búsqueda en internet revela que tiene decenas de empresas en toda Europa, parte de ellas en Gran Bretaña y Holanda, e incluso en su día llegó a poner anuncios en el periódico ofreciendo sus servicios. Además se supo que Alternative Global Service había comenzado a operar en 2004.

Según parece, Cockx pone a disposición de sus clientes las sociedades y las cuentas corrientes asociadas a ellas para que canalicen el dinero, ya sean ingresos o pagos, a través de las misas. De esa forma se consigue que la única persona que aparece detrás de esos movimientos de dinero sea Roberto Cockx, con lo que las personas que utilizan sus servicios consiguen una total opacidad, al no ser un dinero que declare quien realmente lo recibe.

El papel de esta persona, por tanto, es el de un simple testaferro y de hecho, según parece, su beneficio consiste en cobrar una comisión por cada operación. En el caso de Urdangarín, Cockx es el dueño de Alternative General Service Ltd, lo mismo que la cuenta corriente que aparece en el documento mostrado al Duque de Palma durante su declaración como imputado.

Según la investigación, por tanto, la versión aportada al fiscal por Iñaki Urdangarín sobre la presencia de Manssour Tabaa como beneficiario de esa cuenta presenta serias lagunas aunque, como es lógico, aún se hacen intensas gestiones para tratar de aclarar todos estos extremos. Al ser Cockx un testaferro hay que averiguar ahora no solo a quien prestaba sus servicios sino también quién era el profesional que había diseñado este operativo.

Seis o siete reuniones

El pasado miércoles, un portavoz de Agval afirmaba a «El país» que ingresó 375.000 euros en la cuenta de Suiza en dos pagos diferentes —«nosotros no sabemos si el señor Urdangarín participa de esa cuenta o si desde la misma le pagaron a él», precisó esa persona—, pero en cualquier caso la empresa entendió que en esa cantidad estaban incluidos los servicios del Duque de Palma, con el que mantuvieron entre seis y siete reuniones. Y el portavoz aseguró además no conocer a ningún Manssour Tabba.

El contrato entre Agval y Alternative General Service, en el que no aparece Urdangarín, indica que se trata de un acuerdo con la empresa de consultoría de estrategias internacional con el objetivo de «captar oportunidades de negocio».

En las investigaciones del «caso Nóos» ya aparecen dos estructuras societarias que podrían haber servido para sacar dinero de España de forma opaca. Ambas fueron diseñadas por el abogado e imputado Salvador Trinxet, experto en fiscalidad internacional, que según dijo las diseñó por orden del exsocio de Urdangarín Diego Torres y de Miguel Tejeiro, cuñado del anterior y contable de las empresas de la trama. La primera de ellas se articuló en torno a De Goes y la segunda de Vikram; ambas estaban radicadas en Londres y tenían una empresa matriz en Belice.

 

Publicado en ABC: Urdangarín utilizó como testaferro a un belga para cobrar de una cuenta en Suiza

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