Manifestación en Valladolid contra los recortes en educación

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Cientos de personas se concentraron ayer en la plaza de la Universidad convocados por la asamblea abierta por la educación pública de la universidad de Valladolid. Tras 20 minutos, se decidió emprender una manifestación por las calles del centro hasta la plaza Fuente Dorada, donde se leyó el comunicado.

Comunicado repartido durante la manifestación:

Los recortes y las reformas que se están anunciando no son nuevos. Desde las instituciones pretenden vendernos que es algo temporal, pero la educación, como el resto del sistema, lleva en crisis mucho tiempo y la coyuntura actual no es más que una excusa para acelerar el proceso de privatización iniciado años atrás. La comunidad estudiantil no se ha callado ante reformas como la LOU o el Plan Bolonia y ha salido a la calle en varias ocasiones para reivindicar su paralización, unas protestas que han recibido como única respuesta la represión y los golpes. Las asambleas abiertas por la educación pública se crearon por estudiantes de la Uva con la intención de debatir de manera horizontal sobre el modelo educativo y sobre cómo hacer frente a los cambios introducidos. En este documento se esbozan nuestras propuestas para un modelo de educación pública y de calidad.

1.Financiación: Defender la pública y avanzar hacia la gratuidad.

Las tijeras han llegado a la Universidad, lo que se traduce en menos fondos para sufragar los costes educativos. Desde las instituciones y los medios de comunicación se cuestiona la viabilidad de servicios fundamentales como la sanidad o la educación, pero nuestra visión va más allá de verlos como un gasto. Consideramos el sistema público de educación, con todas sus deficiencias, una conquista social que ha de permitir el acceso,sin barreras económicas, a los niveles superiores de educación.

Asimismo la Universidad se está transformando en un club cada vez más selecto al que solo pueden acceder quienes tienen suficiente dinero para pagarlo. Prueba de ello es el sistema de becas-préstamo “gracias” a las cuales la banca decide que solo los que tienen más recursos pueden acceder a una carrera. Una situación que se agrava con el incremento del precio de matrículas y con los cambios de titulaciones. Las licenciaturas y diplomaturas se sustituyen por un sistema dual de grados y posgrados de manera que para obtener una formación similar hay que pagar más para hacer un currículum atractivo de cara al mercado laboral.

De esta manera se descarga todo el peso en las familias trabajadoras que consideran la Universidad como un lugar de prestigio donde solo los más ricos pueden acceder.

Desde la asamblea rechazamos por completo la privatización de la Universidad y apostamos por un presupuesto del Estado generado por impuestos a grandes monopolios y fortunas. Es justo que aquellos que sebenefician de la riqueza creada por los trabajadores, sostengan servicios BÁSICOS y UNIVERSALES como la educación o la sanidad.

Creemos que de este modo es viable avanzar hacia la gratuidad total mediante una reducción progresiva del precio de las matrículas.

Rechazamos el discurso interesado que se está imponiendo desde los intereses privados de que el estudiante acude a la Universidad para no hacer nada y que hay que “castigarlo” con subidas de precios. La mayoría de los y las estudiantes entran para formarse, no para perder el tiempo. Además, en esos casos se puede optar por no guardar la plaza al estudiante, un sistema que ya funciona en lugares como la Escuela Oficial de Idiomas. También rechazamos la selectividad que no es más que cribar y limitar el acceso a los estudios superiores y derivar al mercado laboral.

2.Democracia interna: Fuera empresas de los órganos de decisión.

Hoy, el sujeto mayoritario de la Universidad, el estudiantado, tiene una representación simbólica. En el Claustro es el 28% y en el Consejo de Gobierno, del 15%. Mientras tanto se abren las puertas a agentes externos dentro de los órganos de la Universidad. La voz de los y las estudiantes se diluye en los intereses del mercado laboral y se reduce su presencia en órganos y consejos jerarquizados donde apenas tienen capacidad de decisión.

Creemos que los y las estudiantes y trabajadores de la Universidad hemos de ser los verdaderos protagonistas y no los agentes ajenos a la docencia con intereses económicos que únicamente buscan su beneficio.

Por tanto es justo que la participación en los órganos decisorios sea proporcional, dado que los que sufren los cambios son los estudiantes como es el caso del ROA o los planes de estudio.Iniciativas como la Encuesta Docente son insuficientes y es necesario extenderlas en el día a día.

3.Relación Universidad-sociedad: lugar de debate

Es un hecho que la Universidad se está convirtiendo en una escuela de élites alejada de los problemas reales de la calle. Cuando desde las instituciones se habla de relación con la sociedad solo tiene en cuenta a las empresas. Ven al estudiantado como futura mano de obra cualificada y enfocan la formación y la investigación a la productividad empresarial. Por tanto, la Universidad se convierte exclusivamente en una cantera de futuros trabajadores y no en un lugar donde enseñar a pensar y donde debatir sobre la realidad. El estudiante-cliente, va a la Universidad únicamente a recibir un servicio, las clases.

Proponemos abrir la Universidad al conjunto de la sociedad, empezando por pequeños gestos que hagan de ella un centro de referencia social y cultural como, por ejemplo, que las bibliotecas e instalaciones de la Universidad sean de acceso público y no solo para los matriculados.

Creemos que hay que repensar la relación de la Universidad con el tejido empresarial. Es necesario conseguir trabajo, pero deben ser la comunidad educativa y la sociedad en general, teniendo en cuenta a las familias trabajadores y a otros actores, quienes deben decidir las condiciones de esta relación y no como pasa en la actualidad que son impuestas por la Unión Europea, el gobierno o la patronal.

La Universidad debe ser un lugar de reflexión y crítica para transformar la sociedad y no un lugar elitista. En la actualidad necesitamos un espacio de debate si queremos transformar la sociedad y una manera de abordarlo es comenzar por lo básico, la educación.

4.Planes de estudio: formación integral

A pesar de que Bolonia auguraba una revolución pedagógica en la forma de dar clase (más personalizada, práctica y centrada en cada estudiante) no se perciben esos cambios. Las innovaciones tecnológicas brillan por su ausencia y los profesores/as siguen, en muchos casos, impartiendo clases magistrales que remarcan la relación jerárquica de profesor-estudiante, entendido el primero como autoridad o ponente y no como un conductor de la clase.

Con el cambio de titulaciones (de licenciatura y diplomatura a grado) han desaparecido muchos estudios que se consideran no rentables para el mercado laboral y dentro de los planes de estudio han desaparecido muchas optativas y asignaturas de libre configuración, reduciendo así la materia a impartir. En resumen, pagamos más y aprendemos menos.

El estudiante no es una hoja en blanco a la que rellenar de conocimientos, sino un sujeto activo que debe formar parte de la clase, entendida esta como un espacio de intercambio, debate y reflexión colectiva. Por ello consideramos que los planes de estudio deben ser integrales para formar al estudiantado tanto en materia profesional como para enriquecerlo en su vida personal y no ajustarlos en función de la oferta laboral de la región.

La forma de calificación no debería ser el examen ya que en ciencias exactas puede ser adecuado, mientras que en las ciencias sociales se adapta el conocimiento a las exigencias del profesor.

Publicado en La Haine: Manifestación en Valladolid contra los recortes en educación

Informaciones publicadas en el Norte de Castilla:

Los universitarios de Valladolid salen a la calle en apoyo a los estudiantes de Valencia

Fotos:Imágenes de la protesta en la Facultad de Filosofía y Letras de Valladolid

Fotos:La manifestación en la Plaza de la Universidad

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