Urdangarín utilizó Aizoon para cubrir sus gastos personales y evitar pagos a Hacienda

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E. Morales y G. Moreno. Una parte de los ingresos procedía de contratos públicos realizados por otras empresas del entramado. Pasajes de avión, estancias en hoteles, vino y vajillas se incluían en la contabilidad de la sociedad.

Iñaki Urdangarín controlaba cualquier mínima incidencia en Aizoon, la empresa en la que el yerno del Rey es accionista junto a la Infanta Cristina. Contrataciones, pleitos, apoderamientos, facturas, multas de tráfico y nuevos contratos eran supervisados personalmente por él a instancias de sus múltiples colaboradores, que participaban en otras empresas del entramado Urdangarín-Torres, según unos correos electrónicos a los que ha tenido acceso LA GACETA.

    Los ingresos de la sociedad procedían de los dividendos de la acciones que el matrimonio tenía en varias empresas, además de alquileres y de algún otro contrato, aunque el dinero de muchos de ellos era desviado a otras mercantiles.

    Mientras que entre 2004 y 2007 entraron en Aizoon un total de 97.000 euros procedentes de otras empresas del entramado, desde ella se desviaron 800.000.

    Sus gastos, básicamente, eran las nóminas de unos pocos trabajadores, algunos traslados relacionados con los negocios… y, fundamentalmente, los gastos personales. Facturas de hoteles, vajillas, pasajes de avión, vino e incluso reformas en sus inmuebles; todo cabía en la contabilidad de Aizoon.
    La fórmula permitía un equilibrio de gastos e ingresos y una drástica reducción de los tributos que la sociedad debía pagar. La empresa familiar facturó en cinco años 2,5 millones, pero sólo pagó 125.000 de Impuesto de Sociedades.

    Gastos personales

    La utilización de la contabilidad de una sociedad para incluir gastos personales –vehículos, reformas, regalos o viajes– es la mejor fórmula para transformar el beneficio en gasto, y suele ser empleada por empresas con pocos trabajadores. Esto puede suponer pagar entre un 25% y un 30% menos por Sociedades.

    Si Hacienda tiene constancia de que gastos personales han sido facturados a través de la sociedad, exigirá el impuesto preceptivo y aplicará una sanción que puede alcanzar el 150% de dicha cuota.

    Adicionalmente, la Agencia Tributaria computaría esos gastos como si fueran un dividendo a favor del socio; y el socio, en este caso Urdangarín, tributaría en su IRPF por dicho dividendo al 19%.Mientras, la emisión de facturas sin IVA –práctica común entre autónomos y pequeñas empresas–, supone que por cada 100 euros del impuesto que se produce en esas operaciones, Hacienda deje de recaudar hasta 45.

    Viaje familiar

    En agosto de 2008, Iñaki Urdangarín avisaba a su asesor fiscal, Marco Tejeiro –cuñado de su socio Diego Torres– que se hiciese cargo “desde Aizoon” de una factura de 4.730 euros originada por un viaje familiar. En un correo electrónico se decía: “Con respecto al hotel de Roma del viaje de la familia Urdangarín en septiembre, me dice Iñaki que los paguemos todos desde Aizoon y él ya arreglará cuentas con sus hermanos”.

    No sólo eso, sino que además, en julio de 2009, la sociedad incluía en su contabilidad el pago de una vajilla valorada en 1.501 euros, más 240 de IVA. El encargo se realizó a “La muy noble y artística cerámica de Alcora S. A.”, que realiza a mano “piezas dignas de estar en vitrinas de museos”, como les gusta indicar en su página web.

    Regalos

    Pero no siempre fue fácil justificar como gastos de la empresa los gastos personales del matrimonio. La Infanta Cristina –SAR– encargó unas compras en septiembre de 2009 “que no se pudieron justificar como gastos de Aizoon”, aunque finalmente el dinero salió de la caja de la empresa con el visto bueno de Urdangarín.

    Mientras, su amigo y colaborador en varias empresas, Mario Sorribas, enviaba un email a Marco Antonio Tejeiro apuntando que había “dos facturas extras (que son unos regalos que te comenté que me pidió Iñaki que le comprara aquí) (…) puestas a nombre y razón de Aizoon”.

    En 2009, el Duque de Palma incluyó también facturas de importes elevados en la contabilidad de Aizoon. ¿Lo comprado? Botellas de vino.

     

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