No a los megaproyectos de extracción de gas por fractura en Castilla, sí al desarrollo sostenible

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En lo que llevamos de mes ya son varias las noticias publicadas en Diarios de Palencia y Burgos anunciando los proyectos que pretenden hallar gas en los subsuelos de ambas provincias. Incluso, algunos de estos permisos ya han sido publicados en el BOCYL y BOE.

El agotamiento de yacimientos convencionales de gas y la constante y creciente demanda energética en los denominados países desarrollados, ha llevado a las empresas extractoras a buscar yacimientos en lugares de difícil acceso, que por lo general se encuentran a mucha profundidad.

La fracturación hidráulica (fracking) permitiría acceder a depósitos situados en estratos de pizarra a gran profundidad. Los promotores argumentan que ello resolvería el abastecimiento en las próximas décadas. Pero lo que no cuentan son los innumerables daños que esta técnica (fracking) causa sobre las personas y su entorno.

Para liberar este gas se hace preciso romper los grandes bloques de pizarra situados a 1000, 2000 o incluso 5000 metros bajo la superficie. La fractura se consigue inyectando, a altísimas presiones, una mezcla de agua con arena y una enorme variedad de productos químicos muy tóxicos.

Un estudio promovido por la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria del Parlamento Europeo señala que la fractura hidráulica para la extracción de gas conlleva los siguientes impactos medioambientales:

  • Alta ocupación del terreno para el asentamiento de plataformas extractoras, depósitos, instalaciones de tratamiento y aparcamientos para los camiones así como carreteras y accesos.

  • Emisión a la atmósfera de contaminantes de efecto invernadero, especialmente Metano.

  • Contaminación de aguas subterráneas, acuíferos. La fractura contiene metales pesados y materiales radioactivos.

  • La contaminación de aguas por el metano, en casos extremos, lleva a la explosión de edificios residenciales.

Otro estudio científico de la universidad de Cornell de Estados Unidos señala que las emisiones de efecto invernadero provocadas por la fractura hidráulica son mayores que las del carbón.

A tenor de estos escalofriantes datos, Francia prohibió el fracking el 30 de junio por sus peligrosísimas consecuencias para las personas y el medioambiente.

Nosotros nos oponemos a estos proyectos porque son altamente contaminantes, porque las fuentes de energía finitas como el gas o el petróleo no son una alternativa energética de futuro para Castilla y la Humanidad. Su control por parte de las potencias occidentales está causando un auténtico genocidio en Oriente Medio y Latinoamérica. Detrás de su extracción se encuentran los codiciosos intereses económicos privados. Queremos pueblos y ciudades sostenibles desde el punto de vista energético. Exigimos a las administraciones públicas competentes que no coqueteen con los lobbies con intereses en la extracción de gas por fractura. Basta de complicidad de gobernantes y ayuntamientos en el latrocinio y expolio de nuestros recursos. Decimos no al envenenamiento del agua que bebemos y el aire que respiramos.

Apostamos por un desarrollo, sí, pero en equilibrio, humano, para todos y todas, sin exclusiones. Para nuestros hijos e hijas.

Los días 15 en Cabezón de la Sal y 18 en Trespaderne, del presente mes de diciembre habrá sendas Asambleas informativas contra la Fractura Hidráulica. ¡Allí estaremos!

Alberto San Martín. IZCA Burgos.

Burgos 12-Diciembre-2011

 

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