Ni voy ni quiero que venga. [Artículo]

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Platón planteaba en su “mito de la caverna” que la dificultad de comunicar a alguien alienado una verdad comprobada científicamente, estriba precisamente en su grado de alienación. La enajenación mental de la que es objeto le impide asumir la realidad, pues ésta atenta contra todo su sistema de valores y creencias y en último término, depende de éstos para reconocerse, para poder mantener su identidad intacta.


Por ello, yo no tengo la más mínima intención de intentar convencer a nadie de lo que me parece que es una realidad objetiva y evidente (Que la Iglesia Católica es una organización de carácter ultraconservador, mafiosa y sumamente peligrosa para las personas y los pueblos).


Aunque si pretendo con este escrito, contribuir dentro de mis modestas posibilidades a movilizar a cuantas conciencias compartan este diagnóstico para que más allá de la resignación seamos capaces de denunciar públicamente a esta secta e impedir los abusos que los poderes públicos ejercen sobre nuestros derechos en favor de ella.


No estaría de más señalar que toda la parafernalia (iconografía, festividades, lugares de culto, costumbres…) se asientan sobre las creencias paganas que celebraban los cambios estacionales, la relación de las personas con los elementos, etc…sin necesidad de recurrir a deidades. Sobre esa base construyeron una religión plagada de dogmas y creencias que muy al contrario subyugaban al ser humano y le ofrecían el cielo si uno se portaba “como Dios manda” o el infierno si no lo hacía, dejando el mensaje de Dios (al que no se le ha visto mucho últimamente) en régimen de monopolio en manos de la jerarquía de esta organización.


“Ama a los demás como a ti mismo”.


Con la creación de los estados modernos, supieron preservar sus cuotas de poder adaptándose a las más diversas circunstancias políticas y económicas.


Participaron de forma entusiasta y con un papel muy destacado en prácticamente la totalidad de dictaduras y regímenes dictatoriales del siglo xx (por no irnos muy atrás). De Hitler a Mussolini pasando por Franco, Videla, Pinochet, Batista…todos contaron con las bendiciones de la Iglesia Católica. Colaboraron en todas las escalas, desde los curas que violaban el secreto de confesión para delatar a los opositores de estos regímenes a las cúpulas que compartían mesa y mantel con destacados psicópatas de estos gobiernos terroríficos que dejaban cientos de miles de torturad@s, asesinad@s y desparecid@s.

En el estado Español, aún hoy, es difícil investigar los casos de niñ@s robad@s en hospitales por monjas y curas en connivencia con médicos del régimen franquista que siguieron operando una vez finalizada formalmente la dictadura.


Recordemos que no hablo en ningún momento de “opiniones” sino de hechos probados, muchas veces hasta reconocidos por la propia Iglesia Católica.


“Es más fácil que pase un camello por el ojo de una aguja a que entre un rico en el reino de Dios”.


A pesar de esta cita bíblica, la relación de los jefes de la secta siempre ha sido infinitamente más cercana con los ricos que con los pobres. Así, entre los patrocinadores de la jornada mundial de la juventud se encuentran Emilio Botín, César Alierta, Amancio Ortega y otros muchos camellos que, en teoría, van a tener complicado pasar por el ojo de la aguja.


El Vaticano maneja un presupuesto obsceno que sería suficiente para acabar con el hambre en el mundo varias veces e impedir la muerte de millones de seres humanos de hambre o enfermedades curables. Sería hasta comprensible si lo dedicaran a denunciar e impedir la continuación de los mecanismos económicos y políticos que provocan esta pavorosa catástrofe de la humanidad. Muy al contrario, a través de sus medios de comunicación (cope , intereconomía, la gaceta…) se ponen al servicio del mantenimiento de este orden de cosas criminal y atacan de forma visceral y chabacana a cualquier proyecto popular que pueda poner en peligro el status quo o que no siga a pies juntillas los mandamientos de la oligarquía capitalista.


El miedo y el dolor


Los mecanismos de propaganda de la secta católica han variado a lo largo del tiempo perfeccionándose. De las portadas de las catedrales con imágenes tenebrosas que anticipaban el infierno para los descarriados a los mensajes arzobispales amplificados por los media, pasando por las escuelas públicas y privadas.


Sin embargo, lo que no ha sufrido más variación que las estrictamente necesarias para adaptarse al entorno, han sido los mensajes orientados al control de nuestras mentes y cuerpos. Nos han introducido por todos los medios a su alcance pistas, que digo pistas, órdenes directas sobre como deberíamos pensar y sentir.


Han sembrado la culpa, la vergüenza y el sentido de la redención a través del dolor durante siglos. Muy especialmente sobre las mujeres a las que cargaron el mochuelo del pecado original. No puedo por menos que recordar las piadosas quemas que han practicado durante siglos a las llamadas “brujas”, mujeres libres que no se plegaron a sus chorradas.


El desarrollo del machismo y el patriarcado que hace posible que en este país mueran cientos de mujeres a manos de sus “maridos”, no es posible entenderlo sin reparar en la intervención de la iglesia católica sobre el estado, imponiendo leyes que permanentemente colocaban a éstas a mitad de camino entre el hombre y el animal.


Esta política de terror, éste terrorismo que han practicado a lo largo de la historia, no se ha circunscrito a las individualidades sino que ha atravesado a pueblos enteros a los que su misericordia les llegó en forma evangelizadora, santificando invasiones y condenando las legítimas aspiraciones de estos pueblos a la independencia y la soberanía nacionales a través del fuego purificador de los estados a los que servían y de los que se servían.


De los vagos indios a los paletos gallegos, de los animales negros a los vascos que no hablaban en cristiano, la secta ha recorrido el planeta explicando amablemente su idea de la justicia divina.


“Dejad que los niños se acerquen a mi.”


Otra frase que la organización se ha tomado al pie de la letra. Se cuentan por millares los casos de abusos sexuales hacia menores en el seno de la Santa Iglesia.


Su obsesión por la castidad y la represión sexual se enfrenta hoy a una realidad incómoda, numerosos estado han condenado a esta organización por violaciones de niños y niñas a lo largo y ancho del planeta Tierra. Recordemos, hechos probados, no opiniones.


Cabe preguntarse, vaya si cabe, que hubiera pasado si alguna organización social o política incómoda, como el 15M, un sindicato o algún partido político maldito hubieran registrado a penas diez casos de pederastia. ¿Cuál hubiera sido la reacción de los poderes públicos? ¿Las subvenciones multimillonarias? ¿Qué espacio se hubiera dado en los medios de comunicación a los condenados, y no presuntos, pederastas?


En unas declaraciones recientes el arzobispo de Tenerife, aclaraba que hay adolescentes que provocan a los sacerdotes con sus actitudes. Podemos imaginar que a éstos no les quedó más remedio que follarse a los infantes. Tales declaraciones no tuvieron como consecuencia sentencia condenatoria alguna.


Los privilegios.


Si hay alguna palabra del castellano que defina la relación de esta secta con el estado es la de privilegios.


Como sería enormemente extenso un texto en el que se detallaran las exenciones fiscales que otorga el estado a esta Iglesia, enlazamos un artículo detallado al respecto:


http://www.kaosenlared.net/noticia.php?id_noticia=42878


En lo tocante a la próxima visita papal, creo que es suficientemente esclarecedor el dato de que la aportación directa del estado español es de unos 30 millones de euros, a los que hay que sumar la pérdida de ingresos por exenciones fiscales a las empresas que aportan otros 25 o 30 millones (La caixa, Vocento,Iberdrola, Bancos Santander y BBVA, Sacyr Vallehermoso….son algunas de estas firmas que pese a solicitar ayudas al gobierno y fondos públicos, donarán como mencionaba entre 25 y 30 millones de euros para la visita del este hombre que asegura ser el representante de Dios en la Tierra.)


La visita papal, se come entero el “ahorro” que supondrá, por ejemplo, el recorte en educación en toda la comunidad de Madrid. Y por favor que nadie tenga el mal gusto de recordarnos que gracias a esta visita se ingresará mucho dinero porque sabemos perfectamente a quién se le ingresarán estos fondos. Por ejemplo a Arturo Fernández, Jefe de la Patronal Madrileña que se alegra mucho por la visita,( normal dado que una de sus empresas es directamente beneficiada ya que servirá los catering de la santa fiesta). Pero que no duda en pedir la máxima dureza con los ciudadanos que reclaman un punto de información permanente en Sol para denunciar las tropelías que se cometen cada día contra sus derechos laborales, económicos y políticos.


L@s participantes en las “Jornadas mundiales de la juventud” dispondrán de transporte casi gratuito, alojamientos, comida y servicios públicos gratis. Las autoridades cortarán el tráfico durante los fastos (una semana antes clamaban contra las manifestaciones de l@s indignd@s argumentando que dañaban el comercio y la imagen de la ciudad y llamaban a su desalojo por la fuerza de las armas).


Los recorridos solicitados por las personas que han decidido manifestarse contra esta situación han sido denegados y sus manifestaciones prohibidas o relegadas a espacios casi invisibles.


El partido socialista que antes de las elecciones (como siempre), fingía una pose estética de izquierdas y prometía poner coto a estos desmanes, una vez se instaló en el poder no ha tocado un pelo a estos privilegios. No ha anulado las normas que regulan la relación de la iglesia con el estado pactadas en 1979. No ha investigado las cuentas de la Iglesia ni ha puesto en tela de juicio ninguno de sus privilegios. Siquiera se ha limitado a recordar que es el gobierno quien dicta las leyes cuando la conferencia episcopal se ha lanzado furibunda a la calle para protestar en los tímidos avances sociales que ha puesto en marcha el PSOE en relación a los matrimonios entre las personas homosexuales.


Ante este discurso que sostengo, generalmente se oponen dos tipos de argumentos. A saber, que la iglesia católica realiza una labor social importante y que hay excepciones dentro de ella que matizarían las líneas generales de la argumentación.


En cuanto a la primera cuestión, cabe preguntarse si esa labor de intervención social no sería mucho más lógico que la realizaran los servicios sociales (con unos presupuestos por cierto cada vez más famélicos) de un país que se autodenomina “laico”. ¿No sería lógico que la intervención social no tuviera que llevar aparejada la carga de adoctrinamiento que impone la Iglesia Católica entre los usuarios de estos servicios? ¿Hace falta recordar como gestiona esta gente por ejemplo los dispositivos de atención a adolescentes embarazadas? ¿Cómo funcionan las fundaciones vinculadas a la Iglesia?


Con respecto a las excepciones dentro de la iglesia, creo que fue Helder Cámara el que reconocía que dentro de la iglesia “cuando doy de comer a un pobre, me llaman santo. Cuándo pregunto porqué el pobre pasa hambre, me llaman comunista”. Evidentemente que ha habido, y hay, gente en la iglesia que trabaja contra la cúpula vaticana y a favor de l@s desfavorecidos. Sin embargo, lejos de molestar lo más mínimo, proporcionan la coartada a la intelligentsia de la secta al dar a entender que en la iglesia “hay de todo”, habrá de todo, pero quienes toman las decisiones son los mismos desde hace siglos sin que estas excepciones hayan conseguido echar a los mercaderes del templo.


También dentro del aparato franquista habría gente buena, y eso no me impide en ningún caso afirmar que el franquismo era un régimen de terror.

Con todo esto sobre la mesa, sólo me queda preguntarme en voz alta ¿Estamos completamente loc@s?. ¿Vamos a dejar que todo esto continúe sucediendo sin tener siquiera la decencia de dejar bien claro que todo esto es una gran locura?


No sólo nos queda resignarnos, la resignación es otro de los principios inculcados a la espera de un paraíso tras la muerte. Porque no nos resignamos, porque queremos construir un mundo nuevo a mano y sin permiso, No tras la muerte, ahora. Todo el mundo a movilizarse pues contra este gigantesco festival de hipocresía que nos imponen.


No a la visita del Papa, y con dinero público menos aún. A la calle, que no nos para ni  Dios.

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