Las sin razones del Neoliberalismo criminal.

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Es absolutamente vergonzoso que, cuando aún quedan cadáveres por identificar, los diversos representantes institucionales responsabilicen en exclusiva a las víctimas de lo acontecido en la estación de Castelldefels.

No hay mas que darse un vuelta por las estaciones de cercanías, ”reformadas”, de los alrededores de Madrid o de Barcelona para darse cuenta de que éstas, en su organización, tienen como objetivo principal impedir que la gente acceda al metro o al tren sin el correspondiente billete. Este planteamiento ultracapitalista condiciona que muchas de estas estaciones sean autenticas ratoneras.

A esta circunstancia se añade, en el caso de Castelldefels y en otros muchos, la circunstancia de que por esas estaciones circulan trenes de cercanías conjuntamente con trenes de alta velocidad, sin ningún tipo de barreras físicas de separación entre ambos tipos de transporte.

¿Cómo es posible que por una estación en la que se pueden concentrar centenares y centenares de pasajer@s pueda pasar sin ningún tipo de barrera de protección como decíamos, trenes que circulan hasta a 150 km/h?. Eso en sí mismo es una auténtica locura, impropia de un país que pretende considerarse a sí mismo, moderno.

Cuando el actual ministro del ramo Señor Pepe Blanco, haciendo alarde de su alta capacitación intelectual, reflexiona sobre como a nadie se le ocurre cruzar una autovía en superficie, está herrando absolutamente.

Sobre lo que tendría que reflexionar el Señor Pepe Blanco es como a ningún responsable político del ramo, serio, se le ocurriría que una autovía o una autopista discurriera por zonas peatonales.

¿Si hay limitaciones de velocidad en las carreteras ordinarias hasta 50 o 60 km/h en las zonas habitadas, como podemos entender que un tren pueda pasar a 150km/h por sitios donde hay centenares de personas concentradas?.

 

La actitud de la inmensa mayoría de los medios de comunicación es así mismo, como suele ocurrir habitualmente en esta ”España”, absolutamente despreciable. Como es habitual son cómplices de un Sistema que es incapaz de hacer autocrítica sobre cualquiera de sus errores, incluidos los más brutales.

Eran jóvenes, latinoamericanos e inmigrantes. Esa es su mayor desgracia, serán víctimas en una triple condición.

Lo que ha ocurrido no es fundamentalmente un accidente inprevenible es consecuencia de un modelo que nos conduce inevitablemente a este y otros muchos dramas.

 

 

IzCa

Castilla a 25 de junio de 2010

 

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