¿Por qué luchamos contra el narcotráfico?

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¿Por qué luchamos contra el narcotráfico?

Desde hace veinte meses con frío, calor o lluvia, centenares a veces miles de vecinas y vecinos de Pajarillos y personas que hemos vivido allí o que simplemente se sienten implicadas en el problema, salimos a la calle con un objetivo, erradicar el narcotráfico del barrio y en general de la Zona Este de Valladolid, la más afectada por esta lacra. A lo largo de estos meses hemos recibido desde las diversas instituciones, en particular desde las más cercanas, de casi todo menos apoyo: cargas policiales, sanciones económicas, procesamientos judiciales… y lo que más incomprensible nos resulta, intentos reiterados de desacreditarnos socialmente. Se nos ha aplicado de forma sistemática esa triple estrategia de los manuales de la contrainsurgencia que consiste en criminalizar, aislar socialmente y desmoralizar. Como si fuéramos un peligroso movimiento político insurrecional.

Después de veinte meses de aplicar esa línea de acción contra nosotros, el movimiento social contra el narcotráfico sigue ahí, vivo, por una sencillísima razón, porque el problema que origino su puesta en marcha sigue también ahí, tan real como nuestro movimiento, aunque desde luego condicionado en su libertad de acción por nuestras movilizaciones.

A través de este escrito, intentamos expresar el porqué de nuestro movimiento, sus razones y objetivos. Nos causaría una tremenda satisfacción, que esta reflexión que pretendemos trasladar al conjunto de la sociedad, incluyendo a los sectores institucionales interesados, teóricamente al menos, en combatir ese fenómeno absolutamente depredador, socialmente hablando, tal cual es el narcotráfico, suponga una inflexión en la relación con este movimiento social, al que tengo el orgullo de pertenecer, de todas aquellas estructuras que deberían compartir objetivos con nosotros y nosotras, la erradicación del Narcotráfico y sus secuelas.

El narcotráfico afecta a nuestra cotidianidad, deteriora la convivencia, es un tremendo ejemplo negativo de estilo de vida para nuestras hijas e hijos, devalúa muy significativamente el valor de nuestro patrimonio familiar y comunitario.

Crea auténticos problemas en la vida escolar, nuestros hijas e hijos son frecuentemente amenazados en ese ámbito por los hijos e hijas de los narcotraficantes que viven en el barrio, con todo lo que de conflicto propio y posteriormente trasmitido hacia los adultos conlleva esta cuestión. Las personas mayores también son objeto de agresiones por parte de presuntos narcos y últimamente con más frecuencia.

Hay pues un cúmulo de razones particulares que nos obliga a movilizarnos, estamos convencidos de que sin las movilizaciones de los últimos veinte meses, Pajarillos se habría convertido ya en un nuevo macropoblado de la Esperanza.

Si las condiciones laborales cada día son más duras, si los servicios públicos sufren un deterioro progresivo, que nos queda sino defender con uñas y dientes el entorno de nuestra vida familiar y social principal cual es el barrio. Tenemos derecho a pasear por sus calles, chatear en sus bares, comprar en sus tiendas, comer, dormir o lo que creamos conveniente en nuestras casas con tranquilidad, con seguridad, no podemos permitir que nos deterioren ese ámbito esencial para la vida individual y colectiva que es el barrio. Hay personas y familias cuyo poder adquisitivo les permite irse a un nuevo barrio, cerrado, con seguridad privada, …, mucha gente ni puede ni quiere vivir de esa forma, desea mantener un estilo de vida arraigado y socialmente muy positivo, en su barrio de toda la vida.

Pero además de estas razones más particulares e inmediatas, es muy conveniente hacer una reflexión mas general sobre el fenómeno del narcotráfico y sus repercusiones en la vida social y económica general; y seamos conscientes de ello o no, ese fenómeno criminal nos afecta negativamente a todos y todas, excepto a aquellos que obtienen algún beneficio directo o indirecto del narcotráfico que desgraciadamente no son pocos.

¿QUÉ ENTENDEMOS POR NARCOTRÁFICO?

Cuando hablamos de narcotráfico nos estamos refiriendo a ese comercio criminal que se realiza con un conjunto de drogas duras e ilegales especialmente cocaína, heroína, drogas sintéticas o de diseño (pastillas), LSD, sustancias derivadas o asimiladas.

Desde luego distinguimos muy claramente la actitud que hay que tener ante el narcotráfico y la actitud que hay que tener con las personas adictas a alguna droga.

El narcotráfico tiene que ser perseguido sin contemplaciones y erradicado. A las personas adictas, a alguna droga hay que considerarlos como portadores de un problema de salud y por tanto darles la oportunidad, si es su deseo, desde el Sistema Sanitario Público de ser tratados, cosa que por cierto no se esta haciendo hasta ahora. O facilitarles de una manera normalizada y legal las dosis adecuadas de la sustancia de la que tienen una dependencia.

Hay una tendencia desde los portavoces institucionales a mezclar estos dos problemas que están conexionados, pero que son absolutamente diferentes en el abordaje de sus soluciones.

Bien, pues el narcotráfico como parte muy sustancial de una economía criminal internacional que incluye además la prostitución y el tráfico ilegal de personas y órganos, que tiene muy lejanos antecedentes pero que ha dado un impresionante salto cuantitativo y cualitativo en la era de la Globalización, del Neoliberalismo se ha convertido en un grave problema para los vecinos y vecinas de Pajarillos y barrios limítrofes.

La globalización ha creado unas condiciones óptimas para el narcotráfico en tres de sus cuatro principales eslabones: la producción, la circulación y el lavado de dinero negro, el cuarto la distribución de la droga varía sustancialmente dependiendo de la actitud de cada Estado hacia esa problemática.

La transnacionalización del narcotráfico en el mundo global coproduce una economía criminal, pero también una narco-cultura, una narcopolítica y de alguna forma una narco-sociedad e incluso hoy por hoy podríamos hablar sin exageración de narco-estados, tal es el caso de Afganistán, que en sólo dos años, ha pasado a ser el primer productor de opio del mundo, después de que ese cultivo fuera erradicado en los últimos años del régimen de los Talibanes, mal que nos pese.

Los jóvenes juegan un papel central en el narco-mercado, existe una tendencia a la disminución en la edad de los consumidores, es preocupante el aumento del consumo entre los 13 y 19 años. Mas allá del consumo hay una invitación a incluirlos en las redes de distribución.

El narcotráfico tienen una línea muy activa de trabajo para la penetración en los espacios principales de socialización juvenil fuera de la familia, es decir la escuela, los barrios, los lugares de ocio e incluso en ocasiones los centros de trabajo.

La importancia económica del narcotráfico está fuera de toda duda, el narcotráfico se ha convertido en uno de los pilares del modelo capitalista hegemónico actual que choca desde luego con otros proyectos incluso dentro del propio sistema capitalista que son conscientes de los riesgos que ese modelo hegemónico conlleva, según cálculos muy prudentes el negocio anual del narcotráfico se evalúa en no menos de 500.000 mil millones de dólares, lo que equivale a los beneficios de todo el negocio del turismo internacional o a la mitad del conjunto de P.I.B. del Estado Español, todo ello libre de impuestos, es decir estamos hablando de beneficios netos.

Decenas de miles de personas están empleadas por el narcotráfico: campesinos, policías, jueces, periodistas, empleados del sector publico, empresarios y por supuesto banqueros.

Como cualquier corporación transnacional, los carteles internacionales de la droga tienen departamentos de mercado o unidades estratégicas que se ocupan de la planificación de su negocio.

En el caso concreto del Estado Español, el fenómenos se mueve también en cifras impresionantes, según Angel Alañón y Miguel Gómez del Departamento de Economía Aplicada de la Universidad Complutense de Madrid en un estudio publicado por el Instituto de Estudios Fiscales, para el año 2000, la economía sumergida suponía el 20,9% del valor de la economía total lo que en cifras absolutas significa 18.552.644 millones de pts o lo que es lo mismo más de 18 billones y medio de pts.

En el concepto de economía sumergida, siguiendo la definición de la O.C.D.E: se incluye la producción legal no declarada más la producción de bienes y servicios ilegales (prostitución, tráfico de drogas…).

Esas cantidades ingentes de dinero han de blanquearse y en el Estado Español parece que hay un circuito que se encarga de una forma privilegiada de tal tarea. Desde hace varios año se vienen haciendo declaraciones previniendo sobre un cambio en la evolución del mercado inmobiliario, que se viene caracterizando desde hace mucho tiempo por subidas de precio impresionantes y por incrementos no menos impresionantes del volumen de los inmuebles construidos. Esas previsiones fallan una y otra vez, y nos hemos convertido en el lugar de Europa donde más se construye y simultáneamente en contra de cualquier lógica de mercado que funcione por una relación de oferta y demanda, en donde más suben los precios de los inmuebles.

Veamos los datos concretos, obtenidos del servicio de Estudios de ”La Caixa”, informe mensual de septiembre de 2003. En el año 2001 de un total de 20.823 millares de viviendas había 3.230 millares de viviendas desocupadas, a pesar de este enorme porcentaje de viviendas desocupadas más de un 15%, desde el año 1999 se inicia la construcción cada año de más de 500.000 viviendas, en el año 2003 fueron más de 600.000 y el precio medio por vivienda ha aumentado más de un 100% desde 1997.

Hay un desfase entre la formación de nuevos hogares, potenciales demandantes de nueva vivienda y la construcción de estas cada vez mayor, así entre 1991 y 2001 el número total de hogares aumentó en 2.418.851, en el mismo período el parque de viviendas aumentó en más de 3.617 millares es decir hay un excedente de más de un millón trescientas mil viviendas sólo en esos años. Y sin embargo el precio de la vivienda sigue subiendo vertiginosamente y el endeudamiento de las familias, el esfuerzo de las familias para adquirir una vivienda aumenta también vertiginosamente.

A finales del 2002 el saldo vivo en crédito vivienda se situó en 20.307 euros por hogar, es decir en torno al 62% de la renta disponible.

En 1995 el endeudamiento por hogar por este motivo se situaba en los 6.000 euros y su equivalente en renta era del 25%.

La vivienda y en general los inmuebles se han situado como objeto privilegiado de inversión especulativa tanto interna como externa, sólo esta última alcanzó en el año 2002; 6043 millones de euros (más de un billón de pts).

El negocio inmobiliario se ha convertido en el circuito privilegiado para el blanqueo del dinero procedente de los negocios ilegales, solo esta hipótesis explica la paradoja de que cuando hay más de tres millones de viviendas vacías, cada vez se construya más y sin embargo este bien de primera necesidad sea cada vez más caro e inalcanzable para un número importante de ciudadanos y ciudadanas especialmente jóvenes y personas con condiciones laborales precarias, o su adquisición este atada a la dependencia de una entidad financiera a través de una hipoteca los siguientes 20 o 30 años.

Que explicación tiene esa paradoja que choca con cualquier lógica de mercado normal, la explicación no puede estar en otro sitio que en los más de 18 billones de pts que supone cada año la economía sumergida en el Estado Español. Mientras una buena parte de ese dinero negro, utilice el negocio inmobiliario como forma de blanqueo, la situación seguirá en términos similares.

Todo el mundo conoce el ”curioso” detalle de que cuando se adquiere una vivienda un porcentaje muy significativo de su precio se paga en dinero negro.

El narcotráfico, una parte muy sustancial de la economía sumergida, tiene pues un doble efecto aparentemente contradictorio, devalúa el valor de las cosas y los bienes allí donde se asientan los supermercados de droga como es el caso de Pajarillos, y sube artificialmente el valor de las cosas, en este caso la vivienda, porque la utiliza con una finalidad totalmente especulativa.

En ambos casos el resultado para la mayoría de la población es catastrófico, en la primera situación porque devalúa su patrimonio, en el segundo porque exige unos sacrificios absolutamente desproporcionados para adquirir un bien de primera necesidad como es la vivienda.

No quisiera acabar este artículo sin señalar un aspecto más de la auténtica peligrosidad del narcotráfico y sus redes. Las redes terroristas responsables de los criminales atentados de Madrid del 11 de marzo, como es ya bien conocido estaban interrelacionados con el narcotráfico y esa era al menos una de sus fuentes de financiación.

Hace ya unos cuantos años el juez Falcone hoy casi olvidado comenzó una cruzada contra las mafias italianas, le costo la vida, tiempo después hubo también en Italia una campaña llamada ”Mani Pulite” (mano limpias) contra la corrupción política, y fue un auténtico terremoto en ese país. Aquí la corrupción sigue campando a sus anchas.

Desde Pajarillos, no pretendemos acabar con el problema del narcotráfico en el mundo ni tan siguiera en el conjunto del Estado Español, entre otras cosas porque no esta a nuestro alcance, solo pretendemos acabar con el narcotráfico en nuestro barrio y en general en la Zona Este de Valladolid. Solo pedimos una cosa que se nos trate como a ciudadanos y ciudadanas honestas, que pretendemos desde una perspectiva del compromiso con nuestra realidad más inmediata, pero sin olvidar otros marcos más globales, erradicar una lacra tan peligrosa como es el narcotráfico.

Como trabajadores y trabajadoras, con un claro sentido de auténtico patriotismo social, pedimos consideración y respeto para nuestro movimiento. Aquellos que nos atacan, aquellos que nos criminalizan, consciente o inconscientemente están haciéndole el juego a la forma más peligrosa, más dañina de delincuencia criminal organizada en Valladolid y sin ningún genero de dudas en el conjunto de Castilla.

Fdo.: Luis Ocampo, miembro de la Coordinadora Contra el Narcotráfico del barrio de Pajarillos (Valladolid) y militante de la Izquierda Castellana

Castilla, 16 de octubre de 2004

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